Imagínate que, de momento te encuentras tu solo en un barco en medio del océano, y existen muchos lugares a tu alrededor hacia donde puedes conducir, en tu barco tienes una mapa, una brújula, y combustible suficiente para llegar a cualquier coordenada. Si apagas el motor seguramente la corriente del océano te llevará a un lugar donde no querías llegar, pero si te dirijes a alguna coordenada específica, llegarás por que ya sabes hacia donde te irás.

La vida funciona de la misma manera, La corriente del mar seguramente te llevará a algún lugar a donde no quieres ir. En cambio si sabes a donde quieres ir ya sabes hacia que dirección debes apuntar, y por consecuencia llegarás. Ahora apliquemos esta metáfora a la vida real, el lugar a donde quieres ir se llama Objetivo, el éxito será tu resultado feliz, el barco es tu vida y el océano son las oportunidades, y en ocasiones hay que navegar en contra de la corriente.

¿Que pasaría si en el barco no se a donde ir y manejo sin un rumbo y sin una dirección? es seguro que llegaré a algún lugar que no conozco. Pero si conozco se hacia donde me dirijo y mi ordenada es mi objetivo sabré llegar a este lugar. Si sabes a donde ir, por consecuencia sabrás que caminos y oportunidades debes tomar y cuales no. Por eso pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca a donde quieres estar mañana. Y mientras más claros sean tus objetivos menor será el esfuerzo para lograr tu éxito. de igual forma si ya sabes a que lugar quieres ir tardarás menos y será mucho más fácil llegar. Una frase que me gusta mucho es, Tu futuro lo construyes Hoy, no mañana.